Pierde México más de 700 mil empleos; 2.7 porcentual de la PEA: INEGI

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Sumó 61.3 millones de personas la población económicamente activa en enero de 2026: 238 mil más que en enero de 2025

Mexico enfrenta el fantasma de desempleo,al primer mes de este 2026, la tasa de desempleo se ubico en 2.7 porcentual respecto a enero de 2025, informó el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).

En tanto, en enero se registró que 32,7 millones de personas trabajaron en condiciones de informalidad, lo que equivale al 54,9% de la población ocupada. La cifra se mantiene prácticamente estable y confirma la dificultad de generar empleos con protección social y estabilidad salarial.

La Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (enoe) muestra el comportamiento del mercado laboral mexicano. Esta ofrece datos mensuales de la población económicamente activa (pea), la ocupación, la informalidad laboral, la subocupación y la desocupación.[1]

En enero de 2026, la tasa de participación económica (porcentaje de la población con trabajo, o que no tuvo, pero estaba en la búsqueda activa de uno) se ubicó en 58.5 por ciento.
Para enero de 2025, fue de 59.4 por ciento.

La tasa de desocupación se situó en 2.7 %, mismo porcentaje que en enero de 2025.

La tasa de subocupación (porcentaje de población ocupada que buscó ofertar una mayor cantidad de tiempo de trabajo en su ocupación actual o en un empleo adicional) se estableció en 6.1 por ciento. En el primer mes de 2025, fue de 6.9 por ciento.

La tasa de condiciones críticas de ocupación —a partir de salarios mínimos equivalentes, base enero de 2026— fue de 38.3 por ciento. En enero de 2025, fue de 36.4 por ciento.

Por su parte, la tasa de informalidad laboral se ubicó en 54.9 por ciento. En igual mes de 2025, fue de 54.1 % (ver gráfica 1).

 

 

  1. indicadores seleccionados

Composición de la población de 15 años y más

En enero de 2026, la pea fue de 61.3 millones de personas de 15 años y más

[2] (lo que representó una tasa de participación de 58.5 %).  Dicha cantidad significó un aumento de 238 mil personas en relación con enero de 2025. Según sexo, la tasa de participación económica de las mujeres fue de 45.0 % y la de hombres, de 73.8 por ciento. Respecto a enero de 2025, la participación de mujeres disminuyó 0.5 puntos porcentuales y la de hombres, 1.2 puntos porcentuales.

La población ocupada alcanzó 59.7 millones de personas[3] (97.3 % de la pea): un incremento anual de 229 mil personas. Según sexo, la ocupación de mujeres fue de 24.4 millones y la de hombres, de 35.3 millones: un alza anual en ellas de 224 mil y en ellos, de 5 mil.

En el mes de referencia, la población desocupada fue de 1.7 millones de personas, es decir, un ascenso anual de 8 mil. La desocupación de mujeres se ubicó en 687 mil, descendió en 43 mil respecto a enero del año anterior; la de hombres se situó en 971 mil, subió en 51 mil frente al primer mes de 2025.

La población no económicamente activa (pnea) fue de 43.5 millones de personas[4] (41.5 % de la población de 15 años y más): creció en 1.7 millones de personas respecto a enero de 2025.
De esta categoría, 4.8 millones se declararon disponibles para trabajar, pero no llevaron a cabo acciones para hacerlo, por lo que constituyen el grupo que eventualmente podría participar en el mercado laboral. En términos relativos, la pnea disponible representó 11.1 por ciento. En enero de 2025, esta fue de 13.3 % (ver cuadro 1).

Cuadro 1

Población de 15 años y más, según condición de actividad económica, ocupación, disponibilidad para trabajar y sexo

Características de la población ocupada

Del total de la población ocupada (59.7 millones), 41.4 millones (69.3 %) operaron como trabajadoras o trabajadores subordinados y remunerados al ocupar una plaza o puesto de trabajo, lo que representó una caída anual de 91 mil.

Además, 13.4 millones (22.5 %) trabajaron de manera independiente o por su cuenta sin contratar empleadas o empleados: 555 mil personas más respecto a enero de 2025. Por su parte, 3.1 millones (5.3 %) fueron personas empleadoras, cifra que aumentó en 103 mil. Finalmente, 1.8 millones de personas (3.0 %) se desempeñaron en los negocios o en las parcelas familiares, es decir, contribuyeron de manera directa a los procesos productivos, pero sin un acuerdo de remuneración monetaria. Lo anterior significó una reducción anual de 338 mil.

Por sector de actividad económica, la población ocupada se distribuyó de la siguiente manera: los servicios concentraron 26.6 millones de personas (44.7 %); el comercio, 11.6 millones (19.4 %); la industria manufacturera, 9.8 millones (16.3 %); la agricultura, ganadería, silvicultura, caza y pesca, 6.1 millones (10.3 %); la construcción, 4.8 millones (8.0 %); y otras actividades económicas —que incluyen la minería, electricidad, agua y suministro de gas—, 370 mil (0.6 %).

Por su parte, 372 mil personas (0.6 %) no especificaron su actividad. En comparación con enero de 2025, los sectores con mayor crecimiento en su población ocupada fueron los siguientes: construcción, con 276 mil; servicios diversos, con 223 mil; y transportes, comunicaciones, correo y almacenamiento, con 123 mil personas.

En contraste, los que tuvieron el mayor descenso fueron los siguientes: agricultura, ganadería, silvicultura, caza y pesca, con 271 mil personas menos; comercio, con 120 mil; y servicios profesionales, financieros y corporativos, con 78 mil (ver cuadro 2).

Indicadores de la población subocupada

La información de la enoe, para enero de 2026, muestra que la población subocupada (personas que declararon tener necesidad y disponibilidad para trabajar más horas de lo que su ocupación actual les demanda) fue de 3.6 millones de personas, 481 mil menos respecto a enero de 2025. La tasa de subocupación se ubicó en 6.1 % de la población ocupada, porcentaje inferior al 6.9 % registrado en el primer mes de 2025. Según sexo, la tasa correspondiente en las mujeres fue de 5.8 % y en los hombres, de 6.3 por ciento.

Según su lugar en la ocupación, las y los subocupados se concentraron en las y los trabajadores subordinados y remunerados, con 44.9 %: un alza anual de 1.2 puntos porcentuales. Las y los trabajadores por cuenta propia representaron 44.5 %: una baja anual de 0.1 puntos porcentuales.

Informalidad laboral

La población ocupada en la informalidad laboral considera, sin duplicar, a quienes son laboralmente vulnerables por la naturaleza de la unidad económica para la que trabajan. También contempla a las personas cuyo vínculo o dependencia laboral no reconoce su fuente de trabajo. Se incluyen —además de la población que trabaja en micronegocios no registrados o sector informal— otras modalidades análogas, como las y los ocupados por cuenta propia en la agricultura de subsistencia, así como a quienes laboran sin seguridad social y cuyos servicios los utilizan las unidades económicas registradas.

En enero de 2026, la población ocupada en la informalidad laboral fue de 32.7 millones de personas y la tasa de informalidad laboral 1 (til1) se estableció en 54.9 % de la población ocupada, porcentaje superior al 54.1 % del primer mes de 2025. La til1 urbana fue de 44.7 por ciento.

Por otra parte, la ocupación en el sector informal fue de 17.5 millones de personas[1] y significó 29.3 % de la población ocupada —tasa de ocupación en el sector informal 1 (tosi1)—, 1.3 puntos porcentuales por arriba de la registrada en enero de 2025. La tosi1 urbana fue de 27.0 por ciento.

Indicadores de la población desocupada

En enero de 2026, la población desocupada (población que no trabajó siquiera una hora durante la semana de referencia de la encuesta, pero manifestó su disposición para hacerlo y realizó alguna actividad para obtener empleo) fue de 1.7 millones de personas y representó 2.7 % de la pea —tasa de desocupación (td)—. En las mujeres y en los hombres esta medida fue, también, de 2.7 por ciento. Respecto al mismo periodo de 2025, la td total no presentó cambio, mientras que la de mujeres disminuyó 0.2 y la de hombres incrementó 0.1 puntos porcentuales.

De las y los desocupados, 12.6 % no contaba con estudios completos de secundaria.
Las personas con mayor nivel de instrucción representaron 87.2 por ciento.

En cuanto a las características sociodemográficas de la población desocupada, por rangos etarios, la mayor proporción se concentró en el grupo de 25 a 44 años, con 43.7 por ciento. Siguió el grupo de 15 a 24 años, con 32.8 por ciento.

Respecto a la duración del desempleo, 50.6 % de esta población estuvo desocupada en un periodo de un mes o menos, mientras que 31.1 % no tuvo trabajo por más de un mes y hasta tres meses (ver cuadro 3).

Tasas complementarias

Con el fin de proporcionar a las y los usuarios más elementos que apoyen el análisis de las características del mercado laboral de nuestro país, el inegi genera mensualmente un conjunto de indicadores complementarios sobre la calidad de inserción en el mercado laboral. Para ello, considera distintos aspectos que van más allá de las mediciones tradicionales y que recogen la heterogeneidad de circunstancias que se presentan en México. Los resultados de estas tasas no deben sumarse a lo que se desprende de otras, ya que un mismo grupo o segmento poblacional puede estar presente en más de una de estas. No todos los porcentajes que se mencionan se refieren al mismo denominador.

  • Tasa de ocupación parcial y desocupación (topd1): se situó en 8.8 % de la pea,
    en enero de 2026, la tasa disminuyó en relación con la de igual mes de 2025 (9.2 %).
  • Tasa de presión general (tprg): se ubicó en 5.3 % de la pea, tasa inferior a la de 5.5 % de enero de 2025.
  • Tasa de trabajo asalariado: fue de 66.3 % de la población ocupada, cayó frente a la del primer mes de 2025 (66.7 %).
  • Tasa de condiciones críticas de ocupación (tcco), con base en salarios mínimos equivalentes: se ubicó en 38.3 % de la población ocupada y fue mayor que la de enero de 2025 (36.4 %). (Ver cuadro 4).

 

[1]  Considera a todas las personas que trabajan para unidades económicas no agropecuarias que operan sin registros contables y que funcionan a partir de los recursos del hogar, o de la persona que encabeza la actividad sin que se constituya como empresa.
De este modo, la actividad en cuestión no tiene una situación identificable e independiente de ese hogar o de la persona que la dirige y, por lo mismo, tiende a concretarse en una escala de operación muy pequeña.

[1]           Considera a todas las personas que trabajan para unidades económicas no agropecuarias que operan sin registros contables y que funcionan a partir de los recursos del hogar, o de la persona que encabeza la actividad sin que se constituya como empresa.
De este modo, la actividad en cuestión no tiene una situación identificable e independiente de ese hogar o de la persona que la dirige y, por lo mismo, tiende a concretarse en una escala de operación muy pequeña.

[1]  Las sumas de los componentes pueden no coincidir con los totales debido al redondeo de las cifras.

[2]  Población que, durante la semana de referencia, realizó o tuvo un vínculo con una actividad económica (población ocupada), o buscó activamente hacerlo (población desocupada en las últimas cuatro semanas).

[3]  Se refiere a la población que durante la semana de referencia realizó alguna actividad económica durante al menos una hora. Incluye a las y los ocupados que tenían trabajo, pero no lo desempeñaron temporalmente por alguna razón, sin que por ello perdieran el vínculo laboral con este, así como a quienes ayudaron en alguna actividad económica sin recibir un sueldo o salario.

[4]  Población que durante la semana de referencia se dedicó al hogar, estudió, estaba jubilada o pensionada, tiene impedimentos personales o llevó a cabo otras actividades.